Terapia individual para personas LGBT en Madrid
Acompañamiento psicológico afirmativo, presencial y adaptado a cada persona.
Terapia individual para personas LGBT en Madrid
Acompañamiento psicológico afirmativo, presencial y adaptado a cada persona.
El primer paso en terapia individual
No siempre se llega a terapia con una idea clara de lo que ocurre. Muchas personas sienten vergüenza o dudas al pedir ayuda por miedo a pensar que les pasa algo grave. Sin embargo, acudir al psicólogo en algún momento de la vida es algo mucho más habitual de lo que parece y forma parte del cuidado de la salud emocional.
En el caso de las personas LGBT, además, existen factores específicos que pueden influir en el malestar psicológico. La investigación ha descrito lo que se conoce como estrés de minoría: el impacto que pueden tener la discriminación, el estigma o la homofobia interiorizada en el bienestar emocional. Trabajar estos aspectos en terapia no significa estar mal, sino cuidar de uno mismo y de la propia historia.
El primer paso en terapia individual
Muchas personas dudan en pedir ayuda por miedo a pensar que les pasa algo grave. Sin embargo, acudir al psicólogo es algo habitual y forma parte del cuidado de la salud emocional.
En personas LGBT, factores como la discriminación, la homofobia interiorizada y el estrés de minoría pueden influir en el malestar, y trabajarlos en terapia es una forma de cuidarse.
No hay una edad ni un perfil concreto para empezar terapia
La terapia individual no está pensada solo para personas que atraviesan una crisis grave ni responde a un perfil determinado. A consulta llegan personas de distintas edades, con historias y recorridos muy diferentes. Algunas vienen por primera vez, otras han hecho terapia en el pasado y sienten que es un buen momento para retomarla.
Hay quien llega con un malestar claro y quien simplemente nota que algo no termina de encajar. Dudas, bloqueos, sensación de estancamiento o necesidad de entenderse mejor son motivos habituales para iniciar un proceso terapéutico. Empezar terapia no implica tener todas las respuestas, sino permitirse un espacio para pensarlas.
No hay una edad ni un perfil concreto para empezar terapia
La terapia individual no está pensada solo para personas que atraviesan una crisis grave ni responde a un perfil determinado. A consulta llegan personas de distintas edades y momentos vitales. Algunas vienen por primera vez, otras retoman un proceso anterior.
Hay quien llega con un malestar claro y quien simplemente nota que algo no termina de encajar. Dudas, bloqueos, sensación de estancamiento o necesidad de entenderse mejor son motivos habituales para iniciar un proceso terapéutico.
Entender el presente, procesar el pasado y tomar decisiones a futuro
En terapia individual trabajamos con lo que está ocurriendo ahora, pero también con la historia personal que ha ido dando forma a cómo te relacionas contigo, con los demás y con tus decisiones. A veces el malestar tiene que ver con situaciones actuales; otras, con experiencias pasadas que siguen influyendo sin que seamos conscientes de ello.
Parte del trabajo consiste en identificar patrones emocionales y relacionales que se repiten y que pueden tener su origen en etapas anteriores de la vida. Desde un enfoque que integra la terapia cognitiva, la terapia de esquemas y el trabajo emocional, el proceso terapéutico permite regular el malestar en el presente, elaborar aspectos del pasado que han quedado pendientes y ganar claridad para tomar decisiones más acordes con tus necesidades actuales.
Entender el presente, revisar el pasado y tomar decisiones a futuro
En terapia se trabajan tanto las dificultades actuales como patrones emocionales que se repiten y que suelen tener su origen en experiencias pasadas. Desde un enfoque que integra la terapia cognitiva, la terapia de esquemas y el trabajo emocional, el proceso terapéutico permite regular el malestar en el presente, elaborar aspectos del pasado que han quedado pendientes y ganar claridad para tomar decisiones más acordes con tus necesidades actuales.
Un enfoque afirmativo, respetuoso y adaptado a cada persona
Mi forma de trabajar se basa en una terapia afirmativa, especialmente sensible a las experiencias y realidades de las personas LGBT. Un enfoque afirmativo implica reconocer cómo factores como la discriminación, el estigma o la homofobia interiorizada pueden influir en el malestar emocional, y ofrecer un acompañamiento que valide la identidad y la experiencia de cada persona, en lugar de cuestionarlas.
En consulta doy especial importancia al vínculo terapéutico y a crear un espacio seguro, donde puedas hablar con libertad y sin tener que explicarte o justificarte constantemente. El trabajo se adapta a tu ritmo y a tus necesidades, integrando herramientas de la terapia cognitiva, la terapia de esquemas y el enfoque centrado en las emociones, con el objetivo de acompañarte de forma cercana y profesional.
Un enfoque afirmativo, respetuoso y adaptado a cada persona
Mi forma de trabajar se basa en una terapia afirmativa, especialmente sensible a las experiencias y realidades de las personas LGBT. Un enfoque afirmativo implica reconocer cómo factores como la discriminación, el estigma o la homofobia interiorizada pueden influir en el malestar emocional, y ofrecer un acompañamiento que valide la identidad y la experiencia de cada persona. El trabajo se adapta a tus necesidades, integrando herramientas de la terapia cognitiva, la terapia de esquemas y el enfoque centrado en las emociones.
Cómo es el proceso terapéutico
La terapia individual es un proceso que se construye de forma conjunta y se adapta a cada persona. En las primeras sesiones dedicamos tiempo a comprender qué te ha llevado a consulta, cómo estás viviendo el momento actual y qué te gustaría trabajar. En esta fase inicial se realiza también una evaluación psicológica utilizando herramientas específicas, que permiten entender mejor el funcionamiento emocional, relacional y los patrones que pueden estar influyendo en el malestar.
Esta evaluación no tiene un carácter rígido ni etiquetador, sino que sirve como base para orientar el trabajo terapéutico y definir objetivos de forma compartida. Las sesiones tienen lugar de forma presencial en consulta, en un espacio pensado para favorecer la cercanía, la confidencialidad y el trabajo emocional, siempre respetando tu ritmo y tus tiempos.
Cómo es el proceso terapéutico
En las primeras sesiones dedicamos tiempo a comprender qué te ha llevado a consulta y qué te gustaría trabajar. En esta fase inicial se realiza también una evaluación psicológica utilizando herramientas específicas, que permiten entender mejor el funcionamiento emocional, relacional y los patrones que pueden estar influyendo en el malestar.
El proceso se desarrolla de forma presencial, respetando el ritmo de cada persona.
Información práctica y contacto
La terapia individual se realiza de forma presencial. La consulta se encuentra en pleno centro de Madrid, en Calle Fuencarral.
El coste de una primera sesión es de 30 euros. Para sesiones siguientes, cobro 70 euros.
Si estás valorando empezar un proceso terapéutico o tienes dudas sobre este acompañamiento, puedes ponerte en contacto conmigo sin compromiso. En una primera sesión podremos hablar de tu situación y valorar juntos si este espacio es adecuado para lo que necesitas.
Información práctica y contacto
La terapia individual se realiza de forma presencial. La consulta se encuentra en pleno centro de Madrid, en Calle Fuencarral. El coste de una primera sesión es de 30 euros. Para sesiones siguientes, cobro 70 euros.
Si estás valorando empezar un proceso terapéutico o tienes dudas sobre este acompañamiento, puedes ponerte en contacto conmigo sin compromiso. En una primera sesión podremos hablar de tu situación y valorar juntos si este espacio es adecuado para lo que necesitas.
Psicólogo Gay Madrid.








